El juego es una forma de diversión, no una fuente de ingresos. No existe una estrategia que garantice ganancias.
Está prohibido el uso por menores de edad. Mantén tu acceso fuera del alcance de niños y adolescentes.
Define cuánto estás dispuesto a perder antes de depositar y detente al llegar a ese límite. Nunca juegues dinero destinado a cuentas, alimentación o vivienda.
Intentar recuperar una pérdida es el camino más común para perder más. Si perdiste, detente.
Jugar más tiempo del planeado, ocultar cuánto juegas, pedir dinero prestado para jugar o sentir ansiedad cuando no estás jugando son señales de que es hora de parar y buscar ayuda.
Busca apoyo profesional. En México, la Línea de la Vida atiende las 24 horas, sin costo, en el teléfono 800 911 2000.
Habla con el soporte y podemos bloquear tu cuenta a pedido.